Inicio Embajadas HISTORIA DE LIBANO EN SU 73° ANIVERSARIO DE INDEPENDENCIA

HISTORIA DE LIBANO EN SU 73° ANIVERSARIO DE INDEPENDENCIA

Líbano celebra el 73° Aniversario de Independencia, Nov. 22 de1943 – Nov. 22 del 2016

159
Compartir

Por: LVÁ

La Voz del Árabe (LVÁ) – Cd. de México, noviembre 22 del 2016 – En el marco de las celebraciones de su Independencia, la Embajada de Líbano en México celebrará hoy su Día Nacional, festejando así el 73° Aniversario de su Independencia en esta Cd. de México, la gran comunidad libanesa estará presente, siendo la recepción dimplomática y el anfitrión, el Encargado de Negocios a.i. de la Embajada del Líbano en México , el Sr. Rudy El Azzi, siempre activo para que México pueda conocer más de la cultura libanesa. Desde aquí muchas felicidades amigos de Líbano, en México y el Mundo…

La Voz del Árabe rinde un pequeño homenaje al querido país, y a la gran comunidad libanesa en México, recordando la historia de Líbano el país vive y seguirá vivo por siempre… Esperamos lo disfruten.

Líbano: El territorio libanés se caracteriza por su ubicación estratégica en la costa oriental del Mediterráneo, es conocido desde el tiempo de la antigua Fenicia, y ha jugado un papel muy importante en su formación como nación. Los imperios de Mesopotamia (Caldeos, Asirios y Babilonios) extendieron todo su poder hacia la costa del Mediterráneo incluyendo las tierras que hoy conocemos como Líbano. Las contribuciones de los fenicios en ese tiempo, respecto a los intercambios comerciales y culturales entre los pueblos del Mediterráneo fueron muy significativas y marcaron históricamente el comercio de la época.

Desde el sur, la autoridad de los Faraones de Egipto llegó a la tierra de la Gran Siria por la costa oriente del Mediterráneo, donde las ciudades fenicias como Tiro, Sidón, Beirut, Biblos y Trípoli quedaron bajo la influencia de los invasores que venían de distintos lugares.  Las numerosas ruinas históricas de gran valor cultural son testimonio de la variedad de potencias extranjeras que invadieron a Líbano y corresponden a la época de los imperios Griego, Romano, Bizantino, Árabe, a la época de las cruzadas y de los Mamelucos. El Imperio Otomano tuvo el dominio de Líbano desde 1516.

La proclamación del “Gran Líbano” por el General Gouraud, comandante de las fuerzas francesas,  el 1° de septiembre de 1920 fue la culminación de la larga lucha y de 2 grandes eventos previos: el fin de la Primera Guerra Mundial con la derrota y desintegración del Imperio Otomano, después de 400 años de dominio sobre la región, y de los Acuerdos Sykes-Picot para dividir ese legado entre Francia y Gran Bretaña.

 El 23 de mayo de 1926 fue proclamada la República Libanesa, el Parlamento aprobó una constitución y se eligió al primer Presidente de la República, Charles Debbas. Esta constitución tuvo influencia del sistema parlamentario francés de la Tercera República con un presidente, un primer ministro y el parlamento integrado en una sola cámara, y con la autoridad del alto comisionado francés sobre las instituciones libanesas.

Los dos partidos principales alrededor de los cuales se dio la polarización de la población fueron el Bloque Constitucional y el Bloque Nacional. Asimismo se formaron otros partidos que ejercían una menor influencia: el de los Falangistas que defendía la prominencia maronita de un Líbano independiente y el Partido Nacional Sirio, que quería formar una identidad en los territorios sirios originales (Siria, Líbano, Irak, Palestina y Jordania) y los grupos pan-arabistas.

La independencia del Líbano fue proclamada por un gobierno encabezado por el líder arabista, Riad Solh, quien junto con el Presidente Bechara el Khoury, aprovechando las circunstancias internas y la competencia regional entre el colonialismo francés y británico, llegaron a esta valiente decisión que se anunció en el Parlamento después de alcanzar una fórmula para unificar a todos los libaneses, musulmanes y cristianos, al establecer algunas reglas para compartir poderes dentro de las instituciones libanesas.

Cuando Líbano consiguió finalmente su independencia del mandato francés en 1943, (la cual ce celebra el 22 de noviembre de cada año) esto trajo cambios significativos en su estructura como país y como sociedad. Por lo que fue necesario reformar la constitución, eliminando del texto toda referencia a la autoridad francesa, y asistirla por un pacto nacional  en el cual se acordó que el Presidente de la República sería cristiano maronita, el Presidente del Parlamento, musulmán chiita, el Primer Ministro musulmán sunita, y todas las comunidades libanesas estarían representadas de manera proporcional en el parlamento, el gobierno y los puestos de administración pública.

Este pacto,  aunado al retiro total de las fuerzas francesas del territorio libanés en 1946 y el fin de las instituciones compartidas entre Líbano y Siria, harían que el país fuera cobrando una forma independiente. El progreso y los nuevos inventos se vieron reflejados directamente en la vida de los libaneses durante los años cincuenta, sesenta y setenta. Líbano fue uno de los países más prósperos de la región, debido al alto nivel de educación de su élite y a la mano de obra calificada de sus trabajadores. Esta distinción de cualidades han sido bien utilizadas para el progreso de muchos países árabes de la región del golfo. El descubrimiento de pozos petroleros en el territorio de sus países vecinos del golfo, trajo a Líbano riqueza y fortuna durante esta época.

De igual forma, la implementación del socialismo en países vecinos, hicieron de Líbano un refugio para los capitales, para la burguesía árabe y para los disidentes políticos. Sin embargo, la guerra de 1975, fue un atentado y una interrupción al profundo cambio que se aproximaba a la identidad libanesa. Se dio un período de extensas guerras civiles por el conflicto árabe – israelí, siendo  Líbano afectado por numerosas ocupaciones y ataques de parte de Israel en contra de su población.

La  fórmula adoptada por el gobierno de Líbano desde 1943 permaneció hasta 1989 cuando se alcanzó un nuevo pacto nacional en la ciudad de Taef, Arabia Saudita, por miembros del parlamento libanés, quienes representaban a todas las facciones, con el fin de terminar el largo periodo de sangrientas y destructivas guerras entre los libaneses y en su contra, una guerra que duró de 1975 hasta 1990. El acuerdo contó con el apoyo de la comunidad internacional y el apoyo de los países árabes.

En este pacto, además, se confirmó al Líbano como un país libre, independiente y soberano con una democracia parlamentaria. Asimismo se añadió a la constitución la no segregación religiosa o étnica y una nueva distribución de poderes en la que el ejecutivo es representado por el Consejo de Ministros, el cual a su vez está encabezado por el Presidente de la República  y cuya mitad de miembros deberá ser de las comunidades musulmanas y la otra mitad cristiana, lo mismo se aplica al gobierno y en la administración pública.

De acuerdo al pacto de Taef, el número de miembros del parlamento ahora es de 128 diputados, directamente elegidos por el pueblo, a una sola cámara, por un periodo de 4 años. Ellos representan proporcionalmente el tamaño de sus distritos, así como la variedad étnica y religiosa de los mismos.

Una vez elegido, un diputado representa la voluntad de la nación entera. Para reflejar las realidades surgidas después de 15 años de guerras, el presidente del parlamento, quien es musulmán chiita, es ahora elegido para su puesto durante 4 años, lo que impulsa su posición en la estructura política libanesa.

A pesar del debilitamiento de los poderes del Presidente de la Republica después de 1989, él aun sostiene un enorme peso moral y político. Es la máxima autoridad que representa a su país frente a la comunidad internacional y su firma es necesaria para cualquier decreto dentro de un determinado límite de tiempo. El dirige el poder ejecutivo cuando preside las reuniones del consejo de ministros o del gobierno.

El Primer Ministro es nombrado por decreto presidencial, después de consultas mandatorias y formales con los miembros del parlamento. El candidato con el mayor número de simpatizantes se convierte en Primer Ministro. Él presenta su gobierno al presidente, quien a su vez expide un decreto sobre la formación de un nuevo gobierno con la distribución de los respectivos puestos de los nuevos ministros.

La toma de decisiones dentro del Consejo de Ministros, se lleva a cabo en principio mediante el voto de la mayoría, y en caso de adopción de nuevas leyes o la reforma de leyes existentes, las decisiones son transmitidas al parlamento, mediante un decreto firmado por el Presidente, el Primer Ministro y el Ministro correspondiente.

En la actualidad, después de una larga crisis política, se llegó al restablecimiento del diálogo nacional que dio como resultado la elección del Presidente Michel Suleiman en mayo de 2008. Asimismo, en las elecciones legislativas de junio de 2009, la alianza encabezada por Saad Hariri alcanzó la mayoría parlamentaria de Líbano, y con ello se llegó a la formación de un nuevo gobierno de coalición nacional.

Este complicado panorama del sistema político es un reflejo de la complejidad de las realidades de una población que ha sobrevivido invasiones y tiempos difíciles a lo largo de su historia, por lo que el desarrollo de los sucesos alrededor del pequeño país siempre tendrá influencia sobre su vida política.

Compartir
_________________________________________________________________________________
Las declaraciones y opiniones expresadas en esta publicación son exclusiva responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el punto de vista de La Voz del Árabe.