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LVÁ – El desierto del Sahara es una “eco-región” de desierto que ocupa 4.669.900 kilómetros cuadrados en la zona central más árida del Sahara, donde la lluvia es mínima y esporádica, por debajo de los 25 mm anuales. La región se sitúa entre los 18º y los 30º norte; limita al norte y al oeste con la estepa del Sahara septentrional, al este con el desierto costero del mar Rojo y al sur con la estepa y sabana arbolada del Sahara meridional.

Cubre el noreste de Mauritania, el norte de Malí, Níger y Chad, el sur de Argelia, el centro y sur de Libia y Egipto y el noroeste de Sudán, con exclusión de varias depresiones salinas que forman parte del salobral del Sahara, la meseta del Tassili n’Ajjer, incluida en el monte xerófilo del Sahara occidental, el macizo del Tibesti y el monte Uweinat, que constituyen el monte xerófilo del macizo del Tibesti y el monte Uweinat, y el valle inferior del Nilo, que corresponde a la sabana inundada del delta del Nilo.

La geología de la eco-región es muy variada: hay grandes áreas de dunas de arena, mesetas rocosas, llanuras de grava, valles secos y llanos salinos.

VEGETACIÓN: A causa de la escasez del agua, el Sahara está casi privado de flora. De la vegetación mediterránea que cubrió las montañas del Sahara antes de que se convirtiera en un desierto, queda sólo una adelfa y un ciprés del tassili, cerca del gueltas. Las plantas están adaptadas al medio ambiente para reducir la evaporación y aumentar la absorción de agua: hojas muy pequeñas, raíces muy largas capaces de hundirse en las capas más húmedas del subsuelo (acacias, tamarisco), acumulación de agua en los tejidos y hojas recubiertas con cera (suculentos), otras pierden sus raíces y se dejan transportar para absorber la humedad de la atmósfera, absorben la linfa de las raíces de otras (Cystanche), pierden sus hojas en caso de aridez y las dejan crecer en temporada húmeda (zilla), convierten sus hojas en materia no comestible (manzano de Sodoma).

Podemos encontrar algunos arbustos aislados (tamariscos, acacias) en el lecho de los ríos. Los raros aguaceros pueden arrastrar el retoño (crecimiento) de un prado (pradera) flaco y temporal, el acheb, buscado (investigado) por los nómadas. La palmera datilera, introducida por los árabes, es indispensable para la existencia del hombre en los oasis: los dátiles son un alimento muy energético, los troncos sirven para fabricar vigas, el follaje se utiliza para tejer cestas, cuerdas, esteras (trenzas) y el techo de las cabañas, además de proteger contra el Sol, los árboles frutales que, a su torre (vuelta), protegen los cultivos de hortalizas.

El Sahara contiene multitud de montañas profundamente disecadas así como cordilleras montañosas, siendo algunas de ellas volcánicas. Entre estas formaciones montañosas se incluyen las Montañas de Air, las Montañas Ahaggar, el Atlas sahariano, las montañas Tibesti, el Adrar de los Iforas y las colinas del mar Rojo. El punto más alto del Sahara es el Emi Koussi, un volcán en escudo en el macizo de Tibesti ubicado en el norte de Chad.

La mayor parte de los ríos y corrientes del Sahara son estacionales o intermitentes, siendo la única y principal excepción el río Nilo, que cruza el desierto desde su fuente en África central para vaciarse en el Mediterráneo. Los acuíferos subterráneos en ocasiones pueden alcanzar la superficie, formando oasis, como por ejemplo los de Bahariya, Ghardaïa, Timimoun, Kufra y Siwa.

La parte central del Sahara es árido, con escasa vegetación. Los extremos norte y sur del desierto, junto con sus zonas altas, tienen áreas de pasto y matorrales xerófilos, con árboles y arbustos más altos en los uadis donde la humedad se concentra.

En su límite norte, el Sahara alcanza hasta el mar Mediterráneo en Egipto y en parte de Libia. En la Cirenaica y el Magreb el Sahara hace frontera con las eco-regiones de bosque y matorral mediterráneo del norte de África, que disponen de un clima mediterráneo caracterizado por una estación de invierno lluviosa. De acuerdo al criterio botánico de Frank White, así como del geógrafo Robert Capot-Rey, el límite norte del Sahara se corresponde con el límite norte de cultivo de la palmera datilera y el límite sur del esparto, una hierba típica de la zona de clima mediterráneo del Magreb y de la península ibérica. El límite norte también se corresponde con la isolínea de 100 mm de precipitación.

Hacia el sur, el Sahara está limitado por el Sahel, un cinturón de sabana tropical seca con una estación de verano lluviosa que se extiende a través del continente africano de este a oeste. El límite sur del Sahara está indicado botánicamente por el límite sur del Cornulaca monacantha (una especie de las Chenopodiaceae tolerante a la sequía), o por el límite norte del Cenchrus biflorus, una gramínea típica del Sahel. De acuerdo al criterio climático, el límite sur del Sahara se corresponde con una isolínea de 150 mm de precipitación anual (en media anual, dado que las precipitaciones varían anualmente)

CLIMA: El clima del Sahara ha sufrido enormes variaciones en el tiempo, oscilando desde estado húmedo hasta seco durante los últimos cientos de miles de años. Esta variabilidad se debe a un ciclo de 41 000 años en el que el eje de la tierra cambia entre 22° y 24,5°. Actualmente nos encontramos en un período seco, pero se espera que el Sahara vuelva a ser verde en unos 15 000 años.

Durante la última glaciación, el Sahara era aún más grande de lo que es hoy en día, extendiéndose hacia el sur más allá de sus límites actuales. El final del período glacial trajo más lluvia al Sahara, a partir del año 8000 a.C. hasta el 6000 a.C, quizá debido a la existencia de áreas de baja presión sobre las capas de hielo polar del norte.

Una vez que las capas de hielo desaparecieron, el norte del Sahara se secó. En el sur del mismo, no obstante, la tendencia hacia mayor sequedad pronto fue contrarrestada por el monzón, que trajo lluvia más hacia el norte de lo que lo hace hoy en día. En este período, todavía existía un clima monzónico en el Sahara. Los monzones se forman al calentar el aire sobre la superficie de la tierra durante el verano. El aire caliente sube y atrae el aire frío y húmedo del océano, que provoca lluvia. Así, aunque parece contra intuitivo, el Sahara era más húmedo cuando recibía mayor Insolación en el verano. Esto era provocado por una inclinación del eje orbital más fuerte de la que existe actualmente (24,5 grados de inclinación frente a los 23,4° actuales), teniendo lugar el ápside en julio hacia el año 7000 a.C. Hacia el año 4200 a.C. el monzón se retiró hacia el sur, en el entorno donde se encuentra hoy en día,19 conduciendo hacia una progresiva desertificación del Sahara. El Sahara es ahora tan seco como era hace unos 13 000 años. Estas condiciones son responsables de lo que se ha venido a conocer como la teoría del bombeo del Sahara.

En general, se considera que en la actualidad el Sahara tiene uno de los climas más severos del mundo. El frecuente viento norte-este suele provocar tormentas de arena y mini tornados. Cuando este viento alcanza el Mediterráneo, se conoce como siroco y suele alcanzar velocidades de huracán en el Norte de África y en el sur de Europa. La mitad del Sahara recibe menos de 20 mm de lluvia al año, y el resto recibe no más de 100 mm anualmente. Las precipitaciones tienen lugar de modo muy poco frecuente, pero cuando ocurren suelen hacerlo torrencialmente, normalmente tras largos períodos secos. La frontera del sur del Sahara, medida por la cantidad de precipitaciones, ha avanzado y después se ha retirado entre los años 1980 y 1990. Como resultado de la sequía en el Sahel, la frontera sur se desplazó más hacia el sur, al menos 130 km durante ese período.

Las señales más recientes indican que el Sahara y las regiones circundantes están haciéndose cada vez más verdes como consecuencia de un aumento de las precipitaciones. Las imágenes de satélite muestran que un reverdecimiento del Sahel ha podido haber tenido lugar entre los años 1982 y 2002, y tanto en el Sahara oriental como occidental se ha observado una tendencia de más de 20 años de incremento de las áreas de pasto y el florecimiento de los árboles y matorrales. Destacan en este sentido las observaciones del climatólogo Stefan Kröpelin.

HIELO Y NIEVE: El 18 de febrero de 1979, la nieve cayó sobre numerosos lugares del sur de Argelia, incluyendo una tormenta de nieve de media hora de duración que detuvo el tráfico en Gardaya, y fue considerada como la primera vez desde que se tiene memoria. La nieve desapareció en cuestión de horas. Numerosas cordilleras saharianas, no obstante, reciben nieve con más regularidad. Aunque la humedad relativa es baja en los entornos áridos, la humedad absoluta es lo suficientemente elevada para que la humedad se condense en las latitudes montañosas altas. En invierno, las temperaturas caen lo suficientemente en la cumbre del Tahat para provocar nevadas cada tres años de media. Las montañas Tibesti reciben nieve en sus picos por encima de los 2500m una vez cada siete años de media. El 17 de enero de 2012, la nieve cayó en numerosos lugares del oeste de Argelia. Fuertes vientos arrastraron la nieve por carreteras y edificios en la provincia de Béchar.

¿HACE CUÁNTO SE FORMÓ EL DESIERTO DEL SAHARA?: Un estudio realizado por el Bjerknes Centre for Climate Research http://www.ipy-care.org/index.php?s=1&rs=7&uid=1822&lg=en sugiere que la desertificación en el norte de África tuvo origen hace siete millones de años, más del doble de lo que se tenía pensado.

En los últimos años había un amplio consenso sobre la aparición del desierto del Sahara hace 2 o 3 millones de años, pero esta teoría quedó desplazada con el descubrimiento de depósitos de dunas de arena con 7 millones de años de antigüedad, que surgieron como resultado de la desecación y contracción del mar Tethys, previo al mar Mediterráneo, Negro y Caspio en el Mioceno final.

El estudio también indica que al producirse la reducción del Mar de Tethys al tiempo que se desarrollaban algunos movimientos en la masa de tierra como la elevación de la península arábiga, se debilitó el monzón propio del verano africano, modificando los patrones de los vientos del oeste y el flujo de humedad que llegaba desde el Atlántico tropical

 

EXTRAÑAS ESFERAS EN EL SAHARA – Extrañas esferas de origen desconocido aparecen en el desierto del Sahara en las cuales figura como realizar complicadas operaciones quirúrgicas.

La noticia de este sorprendente hallazgo, llama la atención la escasa o nula repercusión en los medios informativos tanto en internet como en otros formatos. El descubrimiento desveló dos esferas encontradas en el desierto del Sáhara, las cuales, datan de alrededor de unos 200.000 años, ambas de gran tamaño talladas en piedra, las cuales estaban rodeadas por una serie de dibujos que explicarían los procedimientos para realizar complicadas operaciones quirúrgicas.

La primera de las esferas es la de mayor tamaño y tendría unos cuatro metros de diámetro, la segunda es de dos metros y medio. Lo que sorprende es la calidad de los dibujos y la perfección del corte de ambas esferas a pesar del gran tamaño y peso de las mismas, que hasta en la actualidad hubiera sido complicada su elaboración. En ellas figuran lo que parecen ser operaciones en las que se encontrarían todo tipo de trasplantes e intervenciones, incluyen hasta trasplantes de cerebros y conexiones neuronales algo que es completamente imposible para la ciencia actual. En dichos dibujos se describen también los materiales, los procedimientos y las herramientas para llevar a cabo dichas operaciones. Muchas de las herramientas que aparecen son inexistentes, con formas extrañas y usos desconocidos.

ACTUALMENTE NO SE CONOCE EL PARADERO DE DICHAS ESFERAS Y NI QUÉ FUE DE ELLAS – No se conoce que civilización talló dichas esferas manuscritas ni con qué medios lo realizaron hace 200.000 años. Algunos se atreven con las más diversas teorías sobre el origen y procedencia de las esferas en cuestión.

Estas esferas cuando fueron desenterradas de la arena del desierto, algunos medios hicieron un escaso eco que posterior mente desaparecería por completo. Actualmente no se conoce el paradero de dichas esferas y ni qué fue de ellas, ya que compuesto este artículo con una recopilación de los pocos retazos que aún se conservan.

LVÁ-Cultura – marzo 22 del 2017

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Sahara Libio, Agua del Desierto (documental completo) – Los Secretos de la Naturaleza

 

 

 

 

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