Inicio Cultura LA TOLERANCIA, DISTINTIVO DE LA DOMINACIÓN ÁRABE.

LA TOLERANCIA, DISTINTIVO DE LA DOMINACIÓN ÁRABE.

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Por Mauricio Saraya Ley

La revista que sostiene el amable lector en sus manos lleva por nombre “La Voz del Árabe”, no obstante, ha sido redactada en una lengua distinta. Evidentemente, comentaría más de uno al respecto, ya que este órgano informativo se publica en México, donde se habla español, lengua utilizada en España y en varios países de América latina. ¿Quién no sabe que tras la conquista de los españoles se fueron erradicando las raíces más profundas de los indígenas*, tales como sus creencias religiosas y sus propias lenguas? A los españoles les resultaba un absurdo que aquellos habitantes de ricas tierras tuvieran sus propias maneras de expresarse. Además, los salvajes nativos adoraban al sol, a la luna y a la tierra, así que decidieron evangelizar a la población para que migraran a la sensata creencia de una santísima trinidad. Siendo 1492 el año oficial registrado como el descubrimiento de América, en apenas cuatro décadas y media, en el año 1537, el primer Obispo de México, Juan de Zumárraga, suplica al Emperador Carlos V el establecimiento de una Universidad en donde se enseñasen todas las facultades, ciencias y por supuesto, la Sagrada Teología. En resumen, en menos de medio siglo lograron los conquistadores saquear, asesinar y amedrentar a una civilización en todo su esplendor, cambiando para siempre su conducta y forma de pensar.

Pero esto no debería llamarnos la atención, porque la historia se ha repetido un sinnúmero de veces cuando un pueblo con mayor fuerza decide apropiarse de los bienes ajenos sin importar el derecho de los demás. El colonialismo es un rasgo inherente al género humano, y despojar a los conquistados de sus posesiones, tanto físicas, morales como espirituales ha sido la norma. ¿Quién podría negar la brutalidad con que se exterminaron tantas tribus que hoy día apenas subsisten relegadas a una pequeña y marginada porción territorial en África y en los Estados Unidos de Norteamérica, tierra actualmente conocida por algunos como “La tierra de la libertad”? En ésta última también desaparecieron lenguas y dialectos y se instauró el inglés como idioma oficial. Por esa misma razón se practica el catolicismo como primerísima religión y se habla portugués en Brasil y francés en Canadá, por no dejar de mencionar un par de ejemplos más.

Luego entonces, lo que verdaderamente nos debe llamar la atención es que en México y América Latina, pero más aún en España, se hable español en lugar de árabe. ¿Acaso no fueron los españoles dominados por este notable y ancestral pueblo por cerca de 800 años? ¿Era tan difícil imponer otra religión y otra lengua?

Ocho siglos parecen ser suficiente tiempo como para poder erradicar cualquier sistema de creencias y cualquier cantidad de dialectos e idiomas, máxime cuando estamos hablando de que los conquistadores árabes es una raza que fue capaz de legarnos grandes descubrimientos en Química, Astronomía, Ingeniería, Matemáticas y Medicina, entre otras ciencias. Basta nombrar el álgebra, los números arábigos y el uso del cero para aquilatar la importancia de su aporte a la humanidad.  Ni que decir de su herencia en los campos del arte, la filosofía y la literatura.  Así pues, ¿Por qué aquellos árabes no hicieron como tantas otras razas e impusieron su religión y lengua a base de fuerza, furia y sangre?

Porque, aunque muchos lo ignoren y otros tantos deseen ignorarlo, el árabe fue siempre un pueblo que respetó las creencias y costumbres de los otros. Si bien tuvieron sed de expandir sus territorios, nunca se interesaron por aniquilar la esencia de los pueblos que conquistaron. El respeto, un Valor que carece de valor en casi todo Occidente, fue la norma que permitió a pueblos como España conservar sus propias creencias, lenguas y tradiciones, y en contraste, fue precisamente la falta del respeto la razón por la que este artículo se escribe en español, lengua que, por cierto, adoptó por gusto y precisión, más no por imposición, alrededor de 4000 arabismos (vocablos de la lengua árabe).

El tema que nos compete no trata de qué tan sensato y civilizado puede parecerle a los demás el mundo del islam y las costumbres de los árabes, que a través de la dolosa propaganda elucubrada por sus enemigos en su contra ha engañado a tantos, sino el hecho de que le pese a quien le pese, los árabes siempre se han distinguido por respetar las idiosincrasias de los otros, por más criticables y absurdas que puedan a su vez parecernos a otros tantos. Baste recordar una acertada observación del escritor Antonio Alatorre: Si los moros (1) de España y Portugal hubieran sido verdaderos fanáticos, ciertamente hubieran destruido, con la misma furia con que hoy se destruyen en muchas partes los plantíos de Amapola y Coca, los viñedos que desde tiempos antiguos había en la península conquistada; no sólo no lo hicieron, sino que se aficionaron al vino, pese a la prohibición de Mahoma.

En la Córdoba musulmana coexistían pacíficamente muchas lenguas y tres religiones, con sus iglesias, mezquitas y sinagogas. Resaltamos el hecho de que en el siglo IX los obispos cristianos de la zona andaluza celebraban sin molestia alguna un concilio en plena ciudad, sin censura política o religiosa. Aquellos musulmanes jamás recurrieron a la violencia para que los antiguos pobladores abandonaran su credo cristiano, y los que abrazaron la fe de Mahoma, y fueron muchísimos, lo hicieron por su propia voluntad y conveniencia, y así se explica que todavía hoy, después de tantos siglos de contacto con el árabe, subsista el idioma bereber en el norte de África.

Por supuesto que hay fanatismo y extremismo en un porcentaje de musulmanes, como también lo hay entre católicos, protestantes, mormones, judíos, idus e incluso budistas, pero esto no convierte a ninguno de esos grupos de gente en enteros radicales. Confiando en la sensatez del lector, en que su sed por la veracidad le ayudará a leer entre líneas, y una vez demostrado que la tolerancia ha sido y sigue siendo tan sólo una de las grandes cualidades de los musulmanes, el islam y el pueblo árabe, concluyamos este artículo dando honor a quien honor merece, y aunque la voz que se eleva para dar este reconocimiento sea en español, que valga la redundancia y viva por siempre la voz del árabe.

Mauricio Saraya

Imágenes: Tablas astronómicas andalusíes del s. XIII, seleccionado por la Dra. Carmen Torres está formado por un conjunto de tablas astronómicas escritas durante los siglos XIII y XIV por dos autores, que constituyen un destacado ejemplo de la tradición cultural hispano-árabe.

  • indígena es “originario del país de que se trata”, mientras que moro es “natural del África septentrional, frontera a España, región conocida antes como Mauritania y de ahí el calificativo”.

La Voz del Árabe (LVÁ) – Cultura – abril 17 del 2017

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