Inicio Cultura ¡AL RITMO DEL RAÏ!

¡AL RITMO DEL RAÏ!

512
Compartir

Por: Laura Tejeda Maza

Orán es la capital de la música raï, que es un estilo musical cuyos orígenes se encuentran en las antiguas tradiciones argelinas. Este género musical nació a principios del siglo XX en la región de Orán, noroeste de Argelia (Orán, Sidi-bel-Abbès y Aïn Témouchent). Orán, denominada también como «la radiosa», es una ciudad portuaria del mar Mediterráneo, ubicada a 432 km de la capital, Alger. Fundada en 902 por los andaluces, Orán fue testigo de una sucesión de dinastías arabo-berberís. Tuvo un gran desarrollo durante la época de la colonización francesa, que la llevó a ser la segunda ciudad de Argelia. Hoy en día, sigue siendo la capital del oeste del país y principal centro financiero, comercial e industrial, al igual que una de las ciudades más importantes de Magreb.

A pesar que el despertar musical de la ciudad remonta a la época comprendida entre las dos guerras mundiales y al fenómeno de la urbanización del beduino –con cantantes como Cheikh Hamada, quien representaba la cultura guerrera tradicional, con temas como la religión, el amor y los valores morales–, el estilo oranés denominado como wahrani, el cual es un estilo que combina el arte del melhoun (palabra árabe que designa al conjunto de poesía popular escrita en árabe dialectal magrebí, ya sea beduina o citadina), con elementos beduinos y españoles, nació en los años 30 a las afueras de Orán.

El raï nace del melhoun y del wahrani y fue considerado mucho tiempo como un estilo de música vulgar, sobre todo por expresar mensajes hedonistas y contestatarios. Pese a esto, el entusiasmo de los jóvenes argelinos impulsó al gobierno a reconocer oficialmente al raï como elemento de la cultura argelina, años después.

Este género musical se puso de moda en los años 1960, a través de cantantes como Ahmed Wahby y Blaoui, quienes a pesar de cantar los poemas o qacidats del melhoun, también cambiaron los parámetros tradicionales, sobre todo en lo que concierne los temas, como por ejemplo la sexualidad, el cual es un tema tabú en una sociedad musulmana, causando cierto disgusto entre los padres de familia.

Vista de Omán
Vista de Omán

En el raï argelino la parte estética no es lo más importante, sino que lo más importante es la comunicación. Los jóvenes argelinos comúnmente sin muchos recursos perciben la carrera de, por ejemplo, Cheb Mami como un símbolo de éxito posible. Sus cheb o chaba (forma de denominar a los cantantes de raï) son aquellos con quienes pueden hablar, cuyas canciones describen su mundo, hablan de sus problemas de cualquier índole; de hecho, la palabra raï quiere decir « opinión ». Incluso hoy en día, la comunicación entre el artista y su público es muy importante en Argelia, al igual que el tema de la canción y su estructura. Sin embargo, a pesar de que la letra de la canción tiene una importancia capital, la música no se queda atrás. En efecto, la música raï es hecha para bailar; ésta se presenta a través de sonidos sencillos sintetizados, en la que la derbouka (instrumento de percusión) es reproducida a través de un teclado electrónico, permitiéndole al cantante producirse solo y a los productores economizar en gastos. El ritmo de este género musical se basa en la manera de bailar argelina, en la cual los movimientos de los pies son reducidos al mínimo mientras que el movimiento de la cadera y de las manos son más amplios.

Es a partir de los años 50 que este estilo musical se difunde con Cheikha Remitti a todo el país.  Poco a poco, la música se diversifica al integrarle nuevos instrumentos como la guitarra eléctrica, con Mohamed Zargui, o la trompeta y el saxofón, con Bellemou Messaoud. A todo esto se le agregan las influencias judeo-argelinas, europeas presentes en Argelia, de artistas bereberes y otros estilos musicales como el châabi; este último se considera, junto con el raï, uno de los géneros musicales más populares en este país.

Rai, Argelia, cantantes 1985

En los años 80 el raï se impregna de estilos como rock, pop, funk, reggae y disco. Es también en esta época en que se dio a conocer a nivel internacional a través de cantantes como: Abdel Ali Slimani, Ahmed Saber, de Cheba Fadela,  Cheb Sahraoui, Cheba Zahouania, Rachid Taha, Cheb Mami,  Cheb Khaled, entre muchos otros.

Cabe mencionar que Cheb Khaled, nacido el 29 de febrero de 1960 en Oran, es el cantante argelino más famoso a nivel internacional, incluso hasta hoy en día, dándole el título oficial de “Rey del Raï”. Fue su canción Didi (1991) que le dio a este género su dimensión internacional, al hacerla presente por primera vez en la radio francesa. Otras de sus canciones más famosas son  Aïcha (1996) y C’est la vie (2012).

El festival de música raï se organizaba cada año en Orán, en el mes de agosto, desde 1985, en donde se presentaban las más grandes figuras del momento. Sin embargo, en 2008, después de 17 ediciones del festival, éste es desplazado a la ciudad de Sidi-bel-Abbès, pero, en contraparte la ciudad de Orán acoge el Festival de música oranesa el cual, en teoría, no comprende ninguna presentación de raï.

En julio 2007 nació la primera radio dedicada al raï, la “Wah’Raï”, en Orán, resultante de su popularidad.

El raï moderno comprende una gran gama de artistas nuevos –como por ejemplo el cantante Aymane Serhani–,  cuyas letras y música se han adaptado a las nuevas realidades que emanan de circunstancias sociales, económicas, culturales y étnicas del público a través de la transculturación musical. En efecto, el Mediterráneo ha sido durante mucho tiempo un lugar de encuentro e intercambio cultural, especialmente en el campo de la música, en el que muchos mestizajes artísticos se han operado. Gracias a esto, el raï se ha transformado profundamente en estos últimos años y ha provocada el surgimiento de subgéneros tal como el RAÏ-RnB, cuyo ejemplo sería el cantante argelino Mohamed Lamine.

El raï, que en un principio fue un género propio de la región de Orán, es hoy en día uno de los géneros más populares, gracias al talento de sus artistas y a su adaptación a los nuevos esquemas de vida, a través del contacto y de la asociación entre géneros musicales, sin perder su espíritu original de medio de expresión del sentir de la juventud.

La Voz del Árabe (LVÁ) – Cultura – mayo 11 del 2017

_________________________________________________________________________________
Las declaraciones y opiniones expresadas en esta publicación son exclusiva responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el punto de vista de La Voz del Árabe.